by sanchez, 10 julio, 2013 , In Blog

Sueños de un caluroso día de verano

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Según llegó el verano mi musa desapareció. Debió morir ahogada por los sofocantes calores que llegaron de golpe y nos tienen a todos buscando la sombra del árbol más frondoso o el aire acondicionado más potente. Tampoco me sobra el tiempo en esta época del año. Entre bodas y banquetes se me acaba la semana y no me doy cuenta.

Ya no hay paseos inspiradores ni ocasión de embobarse mirando arroyos. Terrazas o paseos cuando el sol desaparece hacen el verano más llevadero. Eso y disfrutar, o morirte de envidia, con las fotos y recuerdos que mandan otros más afortunados que disfrutan de unas merecidas vacaciones.

Fantaseo con paseos por la playa, baños al atardecer y buscar conchas entre la arena. Y en eso andaba yo, mojando mis pies en un agua salada imaginaria buscando caracolas, cuando pensé en traer un poco de todo eso que quiero y no puedo a la tienda.

Colores marineros clásicos como el blanco y el azul, velas blancas y unas cuantas conchas me han bastado para cambiar la decoración de nuestra mesa central. Las velas barquito de papel, unas peceras y unos vasos de refresco con hielos y pajita incluidos rematan el conjunto.

Ha quedado precioso, veraniego y muy refrescante. Solo me falta el olor a sal que tanto me gusta para ser perfecto.

Mojaré mis pies en agua con sal en la bañera de casa con los ojos cerrados pensando en las olas. No es lo mismo que estar en Ibiza, Galicia o Murcia tomando un refresco en una terracita mirando al mar, pero por ahora me conformaré con eso, y con las fotos y recuerdos que otros me traigan.

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playa

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